La visualización y la acción inspirada
Una vez que has identificado aquello que deseas, comienza
a visualizarlo. Al tener una visión de lo que deseas --o algo
que lo simbolice-- empiezas a experimentar emociones positivas.
Estas emociones pueden incrementarse hasta el punto en que
puedes sentirte “como si ya…”
Cuando empiezas a sentirte como si ya tuvieras lo que
tanto deseas, tus deseos se manifiestan. ¿Por cuánto tiempo
debes sentirte así? Como los sentimientos evocados por esas
visualizaciones son agradables, lo mejor es mantenerlos tanto
como sea posible. No se trata de fórmulas. Si sabes que
mientras te mantienes con el ánimo elevado, estás atrayendo
aquello que deseas a tu experiencia, ya es suficiente. No es
necesario que labores arduamente ni que empieces a
construir desde abajo. El momento en que estás ahora mismo es el
mejor.
Situaciones óptimas, la gente indicada, y las
oportunidades más inusitadas empezarán a aparecer como resultado
de tu conexión. Te sentirás inspirado hacia la acción más
certera. Irás a una reunión provechosa o hablarás con quien
puede abrirte la puerta indicada. Tal vez te detendrás ante el
escaparate de una tienda, tus ojos se posarán sobre la
información mas útil, realizarás las llamadas telefónicas más
productivas, y en poco tiempo sentirás que todo lo que te rodea es
producto de un milagro.
"Pide, y se te dará."
- Jesús de Nazareth |